Espectáculos
Muere Eva Marie Saint a los 102 años, figura del cine de Hollywood
Eva Marie Saint, una de las actrices que dejó huella en el cine de Hollywood durante la década de 1950, murió a los 102 años por causas naturales en su domicilio de Los Ángeles, según confirmó su portavoz.
La actriz quedó ligada a dos películas que con el paso de los años se convirtieron en clásicos: La ley del silencio, junto a Marlon Brando, y Con la muerte en los talones, donde compartió pantalla con Cary Grant. Su trayectoria también incluyó trabajos con directores como Alfred Hitchcock, Elia Kazan, Otto Preminger, Vincente Minnelli y John Frankenheimer.
Saint nació el 4 de julio de 1924 en Nueva Jersey y comenzó su carrera en televisión, cuando las transmisiones en vivo todavía daban sus primeros pasos. Posteriormente estudió en el Actors Studio de Nueva York, donde perfeccionó su formación bajo los principios del llamado método.
Su debut cinematográfico llegó en 1954 con La ley del silencio, dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando. Saint interpretó a Edie Doyle, una joven relacionada con Terry Malloy, personaje de Brando, un exboxeador que se enfrentaba a un sindicato corrupto en los muelles de Nueva York.
La actriz tenía 30 años cuando participó en la cinta y su actuación le valió el Oscar como mejor actriz de reparto. La película consiguió ocho estatuillas, entre ellas las de mejor película, director, actor y actriz de reparto.
Durante la ceremonia de 1955, Saint estaba embarazada cuando subió a recibir el premio y bromeó con la posibilidad de dar a luz en ese momento. Dos días después nació su primer hijo, Darrell Hayden.
Cinco años después, Saint protagonizó otro de sus papeles más recordados en Con la muerte en los talones, dirigida por Alfred Hitchcock en 1959. Interpretó a Eve Kendall, una mujer misteriosa que terminaba involucrada en la aventura de Roger Thornhill, personaje de Cary Grant.
La película combinó espionaje, romance y humor, además de incluir algunas de las escenas más recordadas de la filmografía de Hitchcock, como la persecución del avión fumigador y la secuencia en el monte Rushmore. Aunque la cinta recibió tres nominaciones al Oscar, no obtuvo ninguna estatuilla.
A lo largo de las siguientes décadas, Saint trabajó con figuras como Paul Newman, Warren Beatty, James Garner, Elizabeth Taylor y Richard Burton. Entre sus películas estuvieron Éxodo, Su propio infierno, El árbol de la vida y Grand Prix, además de ¡Qué vienen los rusos, qué vienen los rusos!, nominada al Oscar como mejor película.
La actriz también rechazó algunos proyectos para dedicar más tiempo a su familia. En 1951 se había casado con el director de televisión Jeffrey Hayden, con quien permaneció hasta la muerte de él en 2016 y tuvo dos hijos.
Saint mantuvo además una importante trayectoria en televisión y ganó un premio Emmy en 1990 por People Like Us. Durante sus últimos años continuó apareciendo en producciones cinematográficas, entre ellas Gracias a Winn-Dixie, Superman Returns y Winter´s Tale.
Eva Marie Saint murió a los 102 años, pero dejó una trayectoria marcada especialmente por sus personajes de Edie Doyle y Eve Kendall, dos papeles que contribuyeron a consolidarla como una de las actrices más recordadas del cine estadounidense de mediados del siglo XX.
La actriz quedó ligada a dos películas que con el paso de los años se convirtieron en clásicos: La ley del silencio, junto a Marlon Brando, y Con la muerte en los talones, donde compartió pantalla con Cary Grant. Su trayectoria también incluyó trabajos con directores como Alfred Hitchcock, Elia Kazan, Otto Preminger, Vincente Minnelli y John Frankenheimer.
Saint nació el 4 de julio de 1924 en Nueva Jersey y comenzó su carrera en televisión, cuando las transmisiones en vivo todavía daban sus primeros pasos. Posteriormente estudió en el Actors Studio de Nueva York, donde perfeccionó su formación bajo los principios del llamado método.
Su debut cinematográfico llegó en 1954 con La ley del silencio, dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando. Saint interpretó a Edie Doyle, una joven relacionada con Terry Malloy, personaje de Brando, un exboxeador que se enfrentaba a un sindicato corrupto en los muelles de Nueva York.
La actriz tenía 30 años cuando participó en la cinta y su actuación le valió el Oscar como mejor actriz de reparto. La película consiguió ocho estatuillas, entre ellas las de mejor película, director, actor y actriz de reparto.
Durante la ceremonia de 1955, Saint estaba embarazada cuando subió a recibir el premio y bromeó con la posibilidad de dar a luz en ese momento. Dos días después nació su primer hijo, Darrell Hayden.
Cinco años después, Saint protagonizó otro de sus papeles más recordados en Con la muerte en los talones, dirigida por Alfred Hitchcock en 1959. Interpretó a Eve Kendall, una mujer misteriosa que terminaba involucrada en la aventura de Roger Thornhill, personaje de Cary Grant.
La película combinó espionaje, romance y humor, además de incluir algunas de las escenas más recordadas de la filmografía de Hitchcock, como la persecución del avión fumigador y la secuencia en el monte Rushmore. Aunque la cinta recibió tres nominaciones al Oscar, no obtuvo ninguna estatuilla.
A lo largo de las siguientes décadas, Saint trabajó con figuras como Paul Newman, Warren Beatty, James Garner, Elizabeth Taylor y Richard Burton. Entre sus películas estuvieron Éxodo, Su propio infierno, El árbol de la vida y Grand Prix, además de ¡Qué vienen los rusos, qué vienen los rusos!, nominada al Oscar como mejor película.
La actriz también rechazó algunos proyectos para dedicar más tiempo a su familia. En 1951 se había casado con el director de televisión Jeffrey Hayden, con quien permaneció hasta la muerte de él en 2016 y tuvo dos hijos.
Saint mantuvo además una importante trayectoria en televisión y ganó un premio Emmy en 1990 por People Like Us. Durante sus últimos años continuó apareciendo en producciones cinematográficas, entre ellas Gracias a Winn-Dixie, Superman Returns y Winter´s Tale.
Eva Marie Saint murió a los 102 años, pero dejó una trayectoria marcada especialmente por sus personajes de Edie Doyle y Eve Kendall, dos papeles que contribuyeron a consolidarla como una de las actrices más recordadas del cine estadounidense de mediados del siglo XX.
