El Mundo

Agricultores españoles cortan carreteras cerca de la frontera con Francia


Agricultores de la región española de Cataluña, en el noreste, volvieron a movilizarse este martes contra las dificultades que enfrenta el sector con tractores y cortes de carreteras, incluyendo algunos puntos de una transitada autopista que une España y Francia.

Concentrados desde la noche, decenas de agricultores se aglutinaron con sus tractores en la autopista AP-7, que quedó cortada en los dos sentidos a la altura de Pontós (Girona), a unos 40 kilómetros de la frontera con Francia.

También se registraron cortes en otras carreteras nacionales del interior de esta región de 8 millones de habitantes, así como en la autovía A2, que comunica Madrid y Barcelona, por el momento sin incidentes destacados.

La movilización de este martes, que se produjo tras otras convocadas en las últimas semanas, pretende centrar sus protestas contra la "competencia desleal de importaciones" de fuera de la Unión Europea, que según los manifestantes "no cumplen las mismas condiciones exigidas a las producciones agrícolas de los países miembro", así como la "reducción efectiva de la burocracia", según un comunicado emitido por el sindicato Unió de Pagesos, uno de los convocantes.

Los agricultores catalanes ya dieron una demostración de fuerza a comienzos de mes, cuando un millar de tractores marcharon por Barcelona.

En las últimas semanas, las movilizaciones se han sucedido igualmente a nivel nacional y miles de agricultores volvieron a manifestarse este lunes en Madrid, tras la protesta del pasado miércoles cuando unos 500 tractores entraron en la capital para protestar por los problemas del sector.

Al igual que sus colegas en otros países europeos, que el lunes llevaron a 900 tractores a Bruselas, los agricultores españoles se quejan de la burocracia y complejidad de las normas europeas, así como de los precios bajos a los que venden sus productos y de la competencia, que consideran desleal, de los artículos extranjeros.

Desde el inicio de su movimiento ya fueron recibidos en varias ocasiones por el ministro de Agricultura, Luis Planas, que se comprometió a defender en Bruselas una simplificación de la Política Agrícola Común (PAC) y a mejorar la ley española de la cadena alimentaria para impedir que los agricultores vendan sus productos a pérdidas.