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"Si acumulas odio, la cara se te pone fea": Walter Mercado


El astrólogo puertorriqueño Walter Mercado sigue predicando que "el amor todo lo puede" y cultivando el misterio medio siglo después del primero de sus horóscopos televisivos, un programa diario que llegó a tener una audiencia de 120 millones de personas en Estados Unidos y América Latina.

El Museo de Historia de Miami rinde homenaje a Walter Mercado con una exposición que reúne doce de sus mil suntuosas capas y algunas de las opulentas joyas con las que aun se adorna, así como objetos personales, fotografías y obras de arte.

Perfectamente peinado y maquillado, como suele lucir habitualmente, y vestido esta vez sin capa, Walter Mercado parece más joven de lo que dice su biografía.

La fuente de la eterna juventud —dice— está "en el corazón". "Si acumulas odios y rencores, la cara se te pone fea", subraya convencido de que, como le dice su maquilladora, cada día está más "joven y fresco".

Lo atribuye a que ve la vida "con ojos de niño" y es capaz de detectar la belleza que está a nuestro alrededor hasta en una oruga.

"Cincuenta años no son nada", afirma coqueto a Efe este polifacético artista del signo de Piscis, que ha sido actor de teatro y telenovelas y bailarín de ballet y de danza española antes que astrólogo y adivino, pero sobre todo es un gran comunicador.

"Mucho, mucho amor", las palabras con las que Walter Mercado se despedía de sus telespectadores en sus televisivos horóscopos, que estuvieron en el aire 30 años, dan título a una exposición que despierta "sentimientos encontrados" a quien aun hoy sigue desentrañando los misterios del zodiaco en distintos medios y en las redes sociales, donde tiene miles de seguidores.

Por un lado le da satisfacción pero por otro siente que puede dar a entender que ya no está activo, cuando la realidad es que a sus 87 años sigue dedicado "con pasión" a cumplir la tarea para la que, según dice Walter Mercado a Efe, Dios le escogió: difundir el mensaje de que "todos nos abracemos como uno solo, como habitantes de un mismo planeta".

El amor es el motor de su vida, pero —dice— es una palabra "viciada", porque muchos confunden el amor con el sexo, "con dos personas en una cama", y él habla de un sentimiento profundo, de amistad, afecto y confraternidad.