El Mundo

California vive fiebre de cristales


California dejó de lado la fiebre del oro; ahora, los cristales preciosos desatan la fascinación de cientos de “cazagemas” profesionales y aficionados que participan cada año en el festival Gem-O-Rama, que se realiza en la pequeña comunidad de Trona, California, para buscar cristales durante un fin de semana.

Comerciantes de las piedras preciosas, geólogos, jubilados y estudiantes se sumergen en el lodo y el agua salada del lago Searles para extraer muestras de minerales especiales como hanksita, halita rosada, bórax y otros cristales de sal.

Todos los cristales, que la industria ha convertido en accesorios muy populares, tienen un origen. Para algunos es esta cuenca de lago en el desierto californiano. “Mucha gente no le presta atención a lo que pasa debajo de nuestros pies”, dijo Alexandra Gama, presidenta del club de geología de la Universidad Estatal de California, campus Sacramento.

Desde 1983, en el lago Searles buscan bórax y otros minerales que son vendidos por toneladas para la fabricación de fertilizante, productos de limpieza o la manufactura de vidrios y hasta de pólvora. Dicha operación llevó al surgimiento de una pequeña empresa minera en el poblado de Trona, y también de la agrupación Searles Lake Gem & Minerals Society. Este grupo trabaja junto con la empresa minera, ahora llamada Searles Valley Minerals Inc., para organizar el Gem-O-Rama cada año desde 1941.