El Mundo

Dan golpe final a la ley de extradición en Hong Kong


La jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, anunció ayer que el criticado proyecto de ley sobre extradiciones a China, que provocó una ola inédita de protestas, “está muerto”.

Admitió que los intentos de su Ejecutivo para aprobar el proyecto resultaron ser “un fracaso total”.

Sin embargo, un grupo clave de las masivas manifestaciones prometió que habrá nuevas protestas y rechazó las declaraciones de la mandataria.

"Si Carrie Lam y su gobierno siguen sin escuchar nuestras cinco reivindicaciones, el Foro Civil por los Derechos Humanos seguirá realizando protestas y asambleas”, afirmó su portavoz, Bonnie Leung.

La excolonia británica lleva semanas sumida en su peor crisis de la historia reciente, con unas masivas manifestaciones que en algunos casos derivaron en violentos enfrentamientos entre policías y manifestantes.

Las protestas las desencadenó un proyecto de ley, suspendido, que habría permitido las extradiciones a China continental. Pero se transformó en un movimiento más amplio para reclamar reformas democráticas y el fin de la erosión de las libertades.

Esta crisis es el reto más grave al que se enfrentan las autoridades de Pekín desde 1997, cuando la ciudad volvió a estar bajo su control.

El gobierno de Pekín apoya totalmente a Lam y pidió a la policía que siga persiguiendo a los responsables del asalto al Parlamento y de otros incidentes de las últimas semanas.