El País

Utilizan 90 mil alumnos beca de Prepa Sí en comprar alcohol y cigarros


De los más de dos millones 200 mil estudiantes beneficiados con la beca Prepa Sí, alrededor de 90 mil jóvenes admitieron que ese apoyo económico lo usaron para comprar cigarros y alcohol en vez de libros o para sus pasajes.

El director general del Fideicomiso Educación Garantizada (Fidegar) de la Secretaría de Educación de la CDMX, Carlos Nava Pérez, confirmó que entre el 3 y 5% de los alumnos que han recibido la beca en estos 10 años, la han usado para comprar cigarros o bebidas alcohólicas, porque hay lugares donde los venden sin importar que sean menores de edad.

Y aunque es bajo el porcentaje que incurre en estos “gastos recreativos”, el director general del Fidegar reconoció que ese pequeño número de jóvenes que han usado la beca de 700 pesos para adquirir tabaco y alcohol es porque no tienen la misma necesidad que el resto de los beneficiarios.

Nava Pérez aceptó que hay fallas en la operación del programa, pues no existen restricciones para otorgarla, ya sea para alumnos sobresalientes o sólo de bajos recursos, “es una beca que se ha dado tanto a quienes la necesitan como a los que no tienen carencias, porque se estableció darla a quienes la pidieran sin ninguna restricción”.

Y ante estos errores, advirtió que Prepa Sí tiene que modificar su operación, así como su forma de asignación.

Sin embargo, aseguró que poco a poco los jóvenes han tomado conciencia para qué deben usar el recurso, aunque también es empleado para otros propósitos como la diversión y recreación.

“Pero no es significativo quienes la han usado para alcohol o cigarros, la mayoría sí la usan más para libros o pasajes e incluso para ayudar en casa. Es un porcentaje muy bajo, el 3% sí te dice que lo usan para otros fines, que son recreativos, algunos hasta le dicen (a la beca) ‘prepa six’”, dijo Nava Pérez.

En teoría está prohibido venderles estas sustancias, pero un análisis del Consejo Nacional contra las Adicciones advierten que las restricciones a la venta de estas drogas a jóvenes de bachillerato no tienen control, pues en zonas escolares hay establecimientos que los venden a discreción.

Pese a ello, aclaró que la beca ha cumplido su propósito estos 10 años que se ha aplicado en escuelas de bachillerato de la Ciudad de México, porque los estudiantes han destacado que con los 700 pesos mensuales que reciben pueden seguir estudiando, pues si no contaran con ese recurso tal vez habrían abandonado la escuela, porque no les alcanzaría para el transporte y compra de libros.