Opinión

Caja Negra



Yo creo que a nadie le gustaría ser Javier Corral en este momento, pues ya comenzaron a salir datos serios respecto a la forma ilegal en la que dirigió su gobierno, más apegado al cumplimiento de caprichos y revanchas políticas, que a una administración dedicada al servicio público.

Cuando el Notario Público No. 4, Luis Raúl Flores, ventiló los abusos de los que le pidieron ser parte, se enfrentó a la ira del gobierno, y eso le costó el cierre de su Notaria y la quemada pública de su vida; y por el estilo estaban todos los que no cedieron a las argucias que orquestó el ex gobernador.

Pero ahora que ya no tiene el poder, algunos han decidido hacer públicas todas estas irregularidades, como el ex Auditor, Jesús Manuel Esparza, que confirmó que promovería 95 denuncias contra el ex gobernador y algunos otros integrantes de su gabinete.

Pero, ahora apareció el Juez Uriel Samuel Mendoza, quien aceptó que “tuvieron” que vincular a proceso a la gobernadora María Eugenia Campos Galván, ya que eran muchas las presiones que tenían, la gran mayoría desde Palacio de Gobierno.

Incluso, Luis Serrato, que ahora es secretario de la Coordinación del Gabinete, declaró que Javier Corral le confesó que perseguía a Maru Campos, y que la vincularía a proceso sólo para frenar sus aspiraciones políticas.

Esto hace que cobre relevancia aquel dicho de “Corral quiere que llegue alguien afín a él, para que no le investiguen todo el batidero que tiene en su gobierno. Así que a ver en que termina, porque sin duda esto sólo es la punta de iceberg.

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Una recomendación que deberían tomar en cuenta los políticos, es que, si no hay nada bueno que decir, es mejor quedarse callados; lo malo es que hay algunos que no lo entienden y se agarran a pronunciarse por todo, con el fin de ganar adeptos y convencer a la gente de que están trabajando por ellos.

Algo así anda haciendo el diputado Francisco Sánchez, quien ayer mandó un boletín de prensa para asegurar que gracias a él, los maestros recibieron la vacuna de refuerzo.

Así como lo lee. Francisco Sánchez asegura que fue gracias a la intervención del grupo parlamentario de MC, que el gobierno federal aceptó enviar vacunas a Chihuahua de la farmacéutica Moderna, es decir, no tiene nada que ver que las vacunas las haya donado Estados Unidos para reforzar las fronteras, ni mucho menos que avanza satisfactoriamente (aunque muy lento) el plan nacional de vacunación; lo realmente importante es que MC las gestionó.

Lo triste es que sigue habiendo quien cree que contando una mentira mil veces, puede convertirse en realidad, y lo malo es que hay gente que luego si les compra estos discursos de politiquería.

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O trae muy malos asesores, o de plano algo le pasó en el camino al alcalde de Delicias Jesús Valenciano, pues ya tiene más pleitos que días en la presidencia municipal.

El asunto más complicado, es sin duda la recolección de basura, pues nomás no puede hacer que la empresa Deltor brinde el servicio para el que fue contratado. De hecho, hace una semana tuvieron que contratar los servicios de la empresa nayarita Girza, para que recogieran la basura de las calles.

Además, dicen que ya se peleó con el PAN municipal, que tiene problemas con el diputado federal Mario Mata, con el diputado local Roberto Carreón Huitrón, y que hasta con el Estado está ríspida la relación.

Alguien debería decirle que así no va a solucionar nada, y por el contrario, los problemas se le irán multiplicando.

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Ahora hasta el empresario Enrique Valles llamó mentirosos y deshonestos a los dueños de grupo Aras, y no es para menos, pues publicaron un video que no tenía autorización para hacerse público, mintieron sobre las supuestas inversiones que dicen haber hecho en la Plaza de Toros La Esperanza, e incumplieron el contrato que se había firmado entre ellos.

Valles acepta que, a mediados de 2021, aceptó trabajar en conjunto con la empresa Aras, que, a través de un contrato de publicidad, le darían imagen y promoción a la renovada Plaza de Toros, sin embargo, la empresa incumplió el contrato y se disolvió cualquier acuerdo al que hubieran llegado.

Literalmente admitió que lo chamaquearon, dijo “Yo pensé que aras era una empresa más seria, creí en ellos honestamente y me quedaron mal como a miles de chihuahuenses”.

Esto confirma lo que hemos venido cuestionando, la rectitud con la que el grupo Aras se conduce.

Así que con los inmuebles que les aseguró la Fiscalía, las cuentas que no han pagado a sus clientes, las denuncias de sus socios, y la desaparición de todos los directivos y administrativos, podemos exigir aún más que la Fiscalía apresure las investigaciones.







Así las cosas...