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¿Qué le pasa a tu cuerpo al dejar de tomar refresco?

 



Por costumbre, mal hábito o por hacer lo que hacen los demás las personas tienden a tomar refrescos diariamente en varias ocasiones y esto ha originado que las personas tiendan a exponer sus vidas a enfermedades que si no son tratadas a tiempo como la diabetes llegan a ocasionar la muerte.

Para Fabiola Cárcamo nutrióloga, cuando una persona deja de consumir refresco no cambia el metabolismo pero si se puede notar una disminución en el peso corporal en un período de 3 meses y hasta se logra bajar hasta 3 tallas al erradicar este mal hábito.

Desafortunadamente el bombardeo de la publicidad en los medios incita a las personas a consumir refrescos azucarados pero al bajar de peso es cuando empiezan los beneficios, hay menor probabilidad de desarrollar diabetes o si ya se cuenta con esta enfermedad se controla más rápido, menciona la especialista.

La sustancia que pudiera volver adictivo un refresco es la “cafeína”, más no todos lo contienen como componente. “Es cuestión de costumbre”, dijo la nutrióloga.

Un refresco de lata llega a tener 140 calorías, pero hay personas que consumen hasta 6 latas en un solo día perjudicando potencialmente su salud. La nutrióloga refiere que una mujer debe consumir entre mil 200 y mil 500 calorías en el día por lo que si sumamos las calorías de las 6 latas de soda dan en promedio 840 calorías, casi la mitad de los alimentos que requiere durante un día.

Cárcamo recordó que el cuerpo humano para estar bien hidratado necesita agua y no refresco. “El agua es uno de los principales componentes del cuerpo”, recalcó. Agregó que los refrescos como la Coca Cola contiene mucho fósforo y eso perjudica a las personas que tienen hipertensión además provoca gases e inflama el estómago y puede provocar “urolitiasis”, que es una enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en los riñones o vías urinarias.

Comentó que si la persona cambia el refresco por agua el cuerpo estará más hidratado, la piel se volverá más saludable, el sistema digestivo funcionará mejor, habrá menos estreñimiento, pero si deja de tomar refresco por otra bebida azucarada prácticamente será lo mismo.

Explicó que en los menores pasa lo mismo, los padres no les permiten tomar refresco pero los llenan de jugos azucarados, aguas de sabor o bebidas energetizantes y provocan los mismos daños en el organismo.


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